Ayer estaba aburrido y entré a twitter a pasar el rato.
Veía como entraban mensajes uno tras otros y empecé a chusmear a los usuarios que lo mandaban.
Me puse a divagar en ¿qué pasaría si las personas dejan de ver tv, leer diarios, entrar en Facebook, etc y solo entrara a Twitter?
Su porción de realidad se limitaría a los comentarios de los demás. ¿De quienes? De aquellas personas que sigue.
Pero ¿a quién seguimos? Y ¿porqué seguimos a los que seguimos?
Se me ocurrieron tres posibilidades:
1- Se sigue a un famoso para ver que dice (actitud cholula)
2- Se sigue a quien nos sigue (no todos lo hacen y algunos defenestrar esta actitud), de manera de armar una red de contactos.
3- Se sigue a quienes dicen cosas interesantes o divertidas o lo que fuere.
Así, elaboré un supuesto: Si no habría más que twitter, aquellos que tienen mayor cantidad de seguidores sin ser famosos (asumiendo que los famosos dejarían de serlo al carecer del medio que los hizo famoso), serían los formadores de opinión. Y la publicidad se canalizaría a través de ellos, también.
Empecé a hacer ratios relacionando:
1- Cantidad de seguidores por tweet emitido. Así, vería cuan efectivo es cada mensaje que tira. (Obviamente, la gente no postea con intención de ganar seguidores, ni mide cada uno de sus mensajes. El sistema es muy propenso a las catarsis y, aunque queden registros, nadie cuida demasiado sus comentarios ya que la sensación es que a las palabras se las lleva el viento).
2- Cantidad de seguidores por cada persona seguida. De esta forma, medía cuan efectiva es la red de contactos armada.
Salieron datos muy buenos. Si existiera intencionalidad, hay personas que suman seguidores por el haber elegido un buen nombre, o por efectividad en sus mensajes, o por presencia activa, o por red, por haber puesto una buena foto en el avatar. Hay de todo. Pero algo es seguro: hay gente que supo hacerse un nombre. Buscado o no, ya son “famosos” del TW.
Por último, quise armar una especie de Coeficiente asociando ambos ratios para tener una única medida, establecer algún ranking y fijar referencias. No logré algo concreto porque no estoy seguro de hacer una simple multiplicación o ponderar (si es más importante sumar seguidores por mensaje que la red que lo soporta o si ambos importan por igual – si hubiese intencionalidad publicitaria, cuanto más seguidores por tweet, más valioso sería el mensaje-).
Eso es todo. Un simple juego. Quise explicarlo en TW, pero los 140 caracteres me jugaron una mala pasada y conseguí que me bloqueara una persona que usé como referencia.
De todas maneras, me queda la pregunta ¿cuándo y de qué manera nos meterán publicidad en TW? ¿Cómo harán negocios a partir de esta herramienta? ¿Ya nos estarán lavando el cerebro usando a formadores de opinión? Y esto me recuerda a una película que ví el fin de semana: Los Joneses. Trata de eso: una familia que marca tendencia con intencionalidad para que sus vecinos ricachones compren los productos que le envídian. ¿Habrá Jones en TW?